La idea de combinar diferentes sensaciones para crear un buen equilibrio es la base del concepto original de Barolo y así es en nuestro Ceretto Barolo, coexisten las dos almas de la denominación: la más suave, cuya área está definida por los suelos tortonianos y el más austero y masculino, proveniente de laderas con suelo típico helvético. Esto nos da un vino rico y viril, que se puede disfrutar joven o después de su evolución, para los apasionados.