Tanto los vinos tintos de la bodega –Lacima, Lalama y sus monovarietales Brancellao y Mouratón– como los blancos –Lapena y Lapola– intentan transmitir el terruño del que proceden, ya que cada enclave proporciona un determinado carácter a sus vinos. Entre los 300 y los 670 metros de altitud tienen plantadas las variedades tintas mencía, brancellao, mouratón, sousón y garnacha, y las variedades blancas