Joseph Drouhin era un joven atrevido y emprendedor que venía de la región de Chablis. En 1880, a la edad de 22 años, se estableció en Beaune y fundó allí su propia compañía de vinos. Su objetivo era ofrecer vinos de gran calidad que llevaran su nombre. Sucedido por su hijo Maurice, y este por Robert Drouhin, en 1957, le dio al dominio su dimensión actual, adquiriendo muchos viñedos, especialmente en Chablis, donde pudo reconocer el verdadero potencial. Fue uno de los primeros en Borgoña en introducir la 'cultura razonada' (eliminando los pesticidas y otros productos químicos) y en construir un laboratorio de enología dirigido por Laurence Jobard, la primera enóloga en Borgoña. Hoy sus cuatro sucesores Philippe, Véronique, Laurent y Frédéric, mantienen los valores de la casa y su constante búsqueda de calidad, para el placer de todos aquellos que aprecian profundamente la elegancia natural de Borgoña