Toni nunca cesa en plasmar en una copa de vino todo lo que la Finca de Terrerazo tiene que ofrecernos, es este caso es un viñedo superviviente que plantaron él y su padre allá por los años 80 y que en 2008 decide salir hacia delante. 5 años de pruebas su parte y su equipo dan de resultado esta garnacha del altiplano levantino, sutil y delicada