Un nuevo proyecto que reúne vinos elaborados en distintas denominaciones, con nombres tan originales como el Tirachinas, el Trompo o Canicas, y en el que encontramos, entre otros, al siempre creativo Raúl Pérez. Juegos populares que te vuelven melancólicos pero que te sacan una sonrisa. Detrás de cada juego una gran bodega de la zona porque lo popular tenía que ir de la mano de la tradición.