Es el más joven de la gran familia de Álvaro Palacios, quien elabora uno de los vinos más caros nacionales (L'Ermita), pero con carácter propio. La verdad que habrá quien admire a Álvaro y habrá quien debata su manera de trabajar pero ha demostrado con creces que es un pequeño genio, se ha adaptado a los tiempos con vinos como este, asequible al bolsillo y los gustos.