Cabrida fue uno de los primeros monovarietales (si no el primero) de garnacha de la comarca del Priorat, allá por 1996, cuando pocas bodegas se atrevían a vinificar la variedad por separado. El primer Cabrida debió ser un vino kosher, pero el rabino no pudo ir a la bodega cuando tocaba embotellarlo y en Capçanes apostaron por hacerlo ellos mismos como vino no-kosher, en lugar de dejar que se estropease.