Este oloroso comparte origen montillano con nuestras ediciones 46 y 74, también procedentes de Pérez Barquero, donde Rafael Córdoba lleva décadas controlando los viñedos y las vendimias con excepcional cuidado y obteniendo mostos excelentes, tanto de yema como de segunda prensa. Es con estos últimos mostos de segunda prensa llamados localmente «vinos de color» con los que se elaboran sus olorosos bajo la experta dirección de Juan Márquez. Son vinos muy fragantes y con mucho cuerpo, en los que se hace notoria la rotundidad propia de la uva pedro ximénez.